Cuando tenía 12 años, en 2022, mi papá nos compró Prime Video. En ese tiempo yo andaba totalmente obsesionada con las películas de zombies que había en Netflix, así que me había planeado ver todas las películas de zombies de Prime Video. Esa plataforma tiene muy buenas series y películas en su mayoría, aunque tuve que empezar mi lista con una película malísima. No recuerdo el nombre, pero se trataba de una infección zombie. Los personajes se conocieron, creo, y poco a poco todos se iban muriendo.
Odio muchísimo el final porque, piensan esto: si estás en un helicóptero, abajo hay toda una horda de zombies y ves a una chica esperando ser rescatada, ¿en serio vas a bajar solo para decirle que no hay espacio para ella ni para la persona herida que lleva, darle esperanza de vivir por unos segundos y luego dejarla morir? ¡¡¡¡NO!!!! Yo mínimo pasaba de largo. ¿Por qué bajarías? ¿Para qué aumentar su esperanza de sobrevivir si igual la vas a abandonar? Hasta ahora me da cólera pensar en eso.
Pero dejando esa película aparte, gracias a Prime Video conocí series hermosas, y una de ellas terminó rompiendome el corazón por completo: Good Omens.
