No me gustan las pelotas, es simple. Las odio. Las de vóley, basket, fútbol, balón mano. LAS ODIOOOOO. ¿Por qué? Porque siempre me hacen pasar algún tipo de vergüenza, ya sea un pelotazo en la cara o algún tropiezo, y siempre deben ser con alguien importante para mí (T▽T)
Pasa y acontece que hace unas semanas estaba caminando por el patio de mi colegio conversando con una amiga.
Los chicos, la mayoría de secciones y promo, andaban jugando basket. ¿Saben quién también jugaba? EEEEL :(〃∇〃人): Y se veía súper lindo jugando.
Siendo sincera, yo no quería pasar por ahí porque sentía que la pelota me iba a caer. Mi amiga insistió en que pasáramos para ver más de cerca cómo juegan. Y pues yo me confié.
Ni siquiera estábamos a mitad de camino cuando justo EEEEL pasa con la pelota a mi lado y alguien se la quita y la lanza mal y pum.
En mi cabeza.
La bendita pelota cayó en mi cabeza.
Al frente de él.